Tortuga de patas amarillas (Geochelone denticulata)

Hoja de Cuidado


- Chris Tabaka DVM and Darrell Senneke   

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Traducido por Andres Romanowski – Grupo Tortuga


Esta hoja de cuidados solamente esta diseñada para cubrir el cuidado general de la especie. Es necesaria una investigación mas profunda para diseñar un mejor plan de cuidados para la especie / subespecie en cuestión.

Las belleza de las tortugas de patas amarillas es opacada cuando se las compara con otras tortugas del genero Geochelone. Sin embargo son una adición buscada en colecciones de todo el mundo. Son conocidas como las terceras tortugas continentales más grandes, un remanente de cuando especies de tortugas gigantes deambulaban no solo en islas sino también en terreno continental. Aunque esta designación es a veces inapropiada ya que algunas nunca crecen mas de 34cm como adultos. Mientras que existen adultos de Geochelone denticulata que miden mas de 55cm (22 pulgadas) e incluso 70cm (28 pulgadas) de largo, estos son bastante raros con la mayoría obteniendo una longitud de 40 – 50 cm (16 – 20 pulgadas).

A primera vista luce muy similar a la tortuga Geochelone carbonaria. La primera distinción que salta a nuestra atención es la presencia de escamas amarillas en Geochelone denticulata y rojas en Geochelone carbonaria (de donde proviene el nombre común de ambas). Es de notar que de todas las diferencias entre estas dos especies, esta es la más variable. Mientras que las tortugas de patas rojas suelen ser de colores más intensos, existen tortugas de patas amarillas que tienen colores muy brillantes que las de patas rojas. Aunque existen numerosas diferencias morfométricas entre ambas especies, la mas notable es la diferencia de las escamas de sus cabezas. Las tortugas de patas amarillas poseen escamas prefrontales alargadas y una escama frontal fragmentada. Las tortugas de patas rojas tienen prefrontales acortadas y una escama frontal intacta. Las escamas prefrontales y frontales son las que se encuentran en la punta de la nariz. Además de esta diferencia tan obvia también debemos citar que las tortugas de patas rojas hembras son mas alargadas (parecen una feta de pan) mientras que los machos viejos tienden a desarrollar una forma de vidrio de reloj. Las tortugas de patas amarillas adultas (ambos sexos) tienden a ser mas anchas, redondas y mas “aplanadas” que las otras.


Comparación de Escamas Prefrontales de Geochelone denticulata y Geochelone carbonaria 


 

Tortuga de patas amarillas

Tortuga de patas rojas


Las tortugas de patas amarillas pueden encontrarse en Sudamérica desde Bolivia, a lo largo de Brasil y en Venezuela y alrededores. Esta especie es verdaderamente una especie de la selva tropical (rainforest) y por lo tanto sus requerimientos son más estrictos que los de la tortuga de patas rojas, que tiene un hábitat más amplio y variado. Mientras que ambas especies son simpátricas, es decir que comparten el mismo hábitat, las tortugas de patas rojas se aventuran  a las afueras del bosque hacia los pastizales y la luz solar más brillante de estos parajes. La selva tropical es un medio ambiente muy estable, de alta humedad, con leves variaciones de la temperatura en el día y la noche y poca luz. Son estas las condiciones que se buscan cuando se les provee un hábitat artificial a estas tortugas: alta humedad con temperaturas de mas de 18C / 65F en la noche y temperaturas diurnas inferiores a 35C / 95F. Las tortugas de patas amarillas son menos tolerantes a temperaturas muy altas que las de patas rojas, posiblemente porque tienen menor tendencia a darse baños en aguas poco profundas y barro en periodos de extremo calor. Se estresan muy fácilmente y proveerles de un área de penumbra (baja intensidad de luz) como ser plantas que obstruyan la luz o un escondite es de gran importancia.

CUIDADOS DE INTERIOR – La forma mas común de acomodamiento interior para una tortuga de patas amarillas pequeña o mediana es una “mesa de tortuga”. A simple vista, se ve como una biblioteca dada vuelta. Un hábitat razonable para una tortuga bebe debería tener unas dimensiones de 2x3 pies (60x90 cm), debiéndose incrementar su tamaño a medida que la tortuga crezca. . Para una tortuga adulta, el hábitat interior debe ser de por lo menos 8 x4 pies (240x120 cm). En el fondo de esta “mesa de tortuga” se pueden hacer agujeros para el escurrimiento de la comida y el agua y eventualmente contenedores de desove (nidos) con fácil acceso para los animales.

El área de agua del hábitat debería ser lo suficientemente grande como para que la tortuga se pueda mojar completamente en ella y no tan profunda como para que pudiese llegar a ahogarse. Las bandejas de revelado fotográfico funcionan bastante bien con especimenes grandes. Como sustrato en la porción seca del hábitat el pajote de ciprés funciona muy bien.

En una esquina del ambiente se debería ubicar una lámpara “spot” de 100W para proveer a la tortuga de un lugar en el cual regular la temperatura de su cuerpo cuando necesite subir su temperatura. La lámpara deberá estar dispuesta de manera tal de proveer un punto de regulación de unos 95 grados Fahrenheit (35 grados centígrados). El hábitat también deberá ser equipado con una fuente de luz UVB, la cual es necesaria para la síntesis de vitamina D3 (para el metabolismo de Calcio). Debe proveerse también una caja en la esquina opuesta a la lámpara (basking spot)  para que la tortuga se esconda si lo desea.

CUIDADOS DE EXTERIOR  - Los hábitats exteriores ofrecen muchas ventajas sobre los interiores y se los debería utilizar siempre y cuando el clima lo permita. Una casa de noche calefaccionada también debería proveerse en caso de que la tortuga sea mantenida en lugares donde las noches son frías. Los hábitats externos deben tener muchas plantas y contener áreas con arbustos bajos, helechos y otras plantas que bloqueen la luz solar para suplir las necesidades de oscuridad de estas tortugas.

DIETA – Las tortugas de patas amarillas son omnívoras, consumiendo tanto comida de origen animal como vegetal, aunque la necesidad de carne no parece tan importante como en el caso de las tortugas de patas rojas. En cautiverio esta necesidad puede ser cubierta por suplementos de comida preparada como la “dieta para tortugas Mazuri”, que contiene un mayor contenido proteico. No se les debe dar de comer carne como parte de su dieta diaria. Las comidas comerciales de alta calidad tienen la ventaja de contener vitaminas y minerales necesarios en la dieta de esta tortuga. Ocasionalmente se las puede alimentar con gusanos de tierra.

La dieta debe consistir de:

·         Hierbas verdes (dientes de león, tréboles, endivia, etc.)

·         Frutas

·         Preparados comerciales para tortugas

Para un apropiado crecimiento y producción de huevos debe cuidarse que la tasa de calcio sea la adecuada. Se le puede espolvorear calcio en las comidas una vez a la semana para suplir sus necesidades. También se le puede proveer huesos de jibias, los cuales pueden ser trozados si en necesario. El sustrato de preferencia es el ciprés, por sus propiedades de retención de humedad que evita que su piel y caparazón se reseque (se pueden utilizar otros sustratos que cumplan este requisito). En hábitats exteriores no se debe depositar la comida en áreas con tierra arenosa, ya que la arena suele acumularse en las tortugas, lo cual puede causar su muerte. Un área completamente libre de arena debe ser utilizada para la alimentación.

NOTAS MEDICAS – Como con todas las especies de tortugas, de deben evitar las tortugas que han sido sacadas de su hábitat natural. En particular, las tortugas de patas amarillas son particularmente difíciles de aclimatar a la cautividad. Los especimenes capturados en la naturaleza exhiben un síndrome de desvanecimiento que resulta en la muerte incluso con cuidados médicos extremos. Si es posible, solo se deben considerar especimenes que hayan sido criados en cautiverio.

Las tortugas de patas amarillas bien aclimatadas no suelen moverse tanto como la mayoría de las  tortugas, pero tienden a ser de muy buen apetito. Esto puede resultar en obesidad. Se debe tomar especial cuidado en cuanto a su peso y cualquier aumento o disminución sostenida del mismo en un animal que ya no esta en crecimiento.

Esta especie no hiberna en la naturaleza. Se les debe proveer adecuados cuidados e instalaciones para su salud y bienestar de las tortugas cuando se las mantiene en el interior o en zonas mas frías.